Lo que me gustaría destacar,
es que la vida no da segundas oportunidades: una vez que lo has hecho, por
mucho que te arrepientas, no volveras atrás, no podras cambiar nada. Entonces,
¿por qué no empezamos por hacer las cosas bien?
Investigando un poco sobre cierto tipo de estupefacientes, encontré una infinidad de información. Pero, ¿por qué nos hacemos adictos?
Supongamos que una persona cualquiera aún no ha tenido ningún contacto con una de las drogas más adictivas y peligrosas, la cocaina. ¿Qué es lo que hace? Supongamos que oye hablar entre amigos sobre los efectos "placenteros" de la cocaína. Entonces, como se preocupa por su salud y su bienestar, pero a la vez quiere pasárselo bien en su círculo de amigos, decide investigar en internet. Abre una de las proimeras páginas que aparecen en la búsqueda y ¿qué es lo que ve?:
Supongamos que una persona cualquiera aún no ha tenido ningún contacto con una de las drogas más adictivas y peligrosas, la cocaina. ¿Qué es lo que hace? Supongamos que oye hablar entre amigos sobre los efectos "placenteros" de la cocaína. Entonces, como se preocupa por su salud y su bienestar, pero a la vez quiere pasárselo bien en su círculo de amigos, decide investigar en internet. Abre una de las proimeras páginas que aparecen en la búsqueda y ¿qué es lo que ve?:
Efectos inmediatos del consumo de cocaína
- Ausencia de fatiga, de sueño y de ambre.
- Aceleración del ritmo cardíaco y aumento de la presión arterial.
- Aumento de la temperatura corporal y la sudoración.
- Anestesia local.
- Reacción general de euforia e intenso bienestar.
- Esaltación del estado de ánimo.
- Mayor seguridad en uno mismo.
- Prepotencia.
- Incremento del deseo sexual, pero también puede dificultar la erección.
Lo primero que lee son los efectos inmediatos que produce el consumo moderado de la cocaína. Piensa, que tampoco es tan grave porque sólo va a ser esta vez, que es sólo para divertirse, salir un finde con unos amigos, probar una rayita y ya está, no se volverá a repetir.
Aquí está uno de los mayores errores que cometen las personas. Cualquier droga, sobre todo una tan potente como la cocaína, una vez que la hayas probado es muy difícil de "desengancharse". El individuo comienza a desear volver a sentir la misma sensación que tuvo la primera vez, para ello tiene que tomar las dosis cada vez más altas y cada vez más frecuentes. Hasta que llega un día en el que su cerebro es incapaz de producir el placer sin consumir la cocaína.
La principal razón de la adicción a la cocaína es el desorden del funcionamiento correcto de los principales neurotransmisores, como por ejemplo, la dopamina y la serotonina.
La dopamina y la serotonina, también conocida como "la hormona de la felicidad", son dos neurotransmisores muy importantes para el ser humano y responden por muchas funciones de su comportamento. La dopamina se encuentra en el cerebro y una parte de serotonina también, aunque entre un 80- 90 % de esta sustancia se encuentra en el tracto gastrointestinal. La dopamina juega un papel en la regulación del comportamiento, los movimientos voluntarios, la cognición, motivación, recompensa, atención, aprendizaje y el estado de ánimo, además de inhibir la producción de prolactina, una hormona del hipotálamo, responsable de la lactancia. La serotonina juega un papel en la regulación del estado de ánimo, el apetito, sueño, memoria y aprendizaje, además de estimular el metabolismo, crecimiento celular y digestión en el tracto gastrointestinal. La cocaína bloquea la reabsorción de las moleculas de la serotonina y de la dopamina en la hendidura sináptica entre las células nerviosas. La dopamina permanece estancada en la hendidura, estimulando receptores, resultando en concentraciones más altas y en mayor sensibilidad a la dopamina en general. Así, el cerebro se acostumbra a tener cantidades de la dopamina demasiado altas y, cuando la persona deja de consumir, la cantidad de la dopamina para el cerebro le resulta escasa y la persona se ve obligada a seguir consumiendo. Lo peor es que cada vez se requiere una mayor cantidad de la cocaína para obtener los mismos efectos.
De esta manera, el consumo esporádico de este individuo se convierte en una adicción, la que ya no es capaz de controlar.
Pocos leen los síntomas del consumo de la cocaína que se producen a largo plazo antes de probar la droga por primera vez.
La dopamina y la serotonina, también conocida como "la hormona de la felicidad", son dos neurotransmisores muy importantes para el ser humano y responden por muchas funciones de su comportamento. La dopamina se encuentra en el cerebro y una parte de serotonina también, aunque entre un 80- 90 % de esta sustancia se encuentra en el tracto gastrointestinal. La dopamina juega un papel en la regulación del comportamiento, los movimientos voluntarios, la cognición, motivación, recompensa, atención, aprendizaje y el estado de ánimo, además de inhibir la producción de prolactina, una hormona del hipotálamo, responsable de la lactancia. La serotonina juega un papel en la regulación del estado de ánimo, el apetito, sueño, memoria y aprendizaje, además de estimular el metabolismo, crecimiento celular y digestión en el tracto gastrointestinal. La cocaína bloquea la reabsorción de las moleculas de la serotonina y de la dopamina en la hendidura sináptica entre las células nerviosas. La dopamina permanece estancada en la hendidura, estimulando receptores, resultando en concentraciones más altas y en mayor sensibilidad a la dopamina en general. Así, el cerebro se acostumbra a tener cantidades de la dopamina demasiado altas y, cuando la persona deja de consumir, la cantidad de la dopamina para el cerebro le resulta escasa y la persona se ve obligada a seguir consumiendo. Lo peor es que cada vez se requiere una mayor cantidad de la cocaína para obtener los mismos efectos.
De esta manera, el consumo esporádico de este individuo se convierte en una adicción, la que ya no es capaz de controlar.
Pocos leen los síntomas del consumo de la cocaína que se producen a largo plazo antes de probar la droga por primera vez.
Los efectos del consumo de cocaína a largo plazo
- Apatía sexual o impotencia.
- Cardiopatías (arritmias).
- Problemas respiratorios (disnea o dificultad para respirar, perforación del tabique nasal...).
- Trastornos nutricionales (atracón, bulimia, anorexia nerviosa…).
- Alteraciones neurológicas (cefaleas o accidentes vasculares como el infarto cerebral).
- Importantes secuelas sobre el feto durante el embarazo (aumento de la mortalidad perinatal, aborto o alteraciones nerviosas en el recién nacido).
- Temblores y movimientos convulsivos.
- Ansiedad intensa y agresividad.
- La sensación de bienestar inicial suele ir seguida por una bajada caracterizada por cansancio, apatia, irritabilidad y conducta impulsiva.
- Ilusiones y alucinaciones.
Drogas consumidas entre los consumidores
politoxicómanos
|
de 15 a 18 años
|
de 19 a 64 años
|
Alcohol
|
98,3
|
95,3
|
Tabaco
|
84,2
|
40,3
|
Cannabis
|
70,3
|
24,5
|
Éxtasis
|
26,4
|
43,5
|
Alucinógenos
|
19,4
|
33,4
|
Anfetaminas
|
22,4
|
44,7
|
Cocaína
|
96,4
|
91,4
|
Inhalables
|
2,3
|
12,4
|
Heroína
|
3,9
|
18,5
|
Conclusión:
el consumo de cocaína es el segundo problema entre los drogodependientes en
España
|
En las estadísticas de todo el mundo se reseña que los españoles están a la cabeza y están considerados los más cocainómanos, desde luego no todos, pero quizás demasiados. Un estudio ha analizado 2.500 billetes de Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Sevilla, Burgos, Castilla la Mancha y Albacete y los resultados son claros, en 940 encontraron restos de cocaína.
Fuentes consultadas:
http://www.elconfidencial.com/salud/2011/espana-europeo-donde-consume-cocaina-20110303.html
http://www.cocaina.tv/
http://www.ehowenespanol.com/dopamina-vs-serotonina-hechos_139410/
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